En determinadas circunstancias, decir <> conlleva un alejamiento creativo que opera como un efecto de rebote y alumbra la luz al final del túnel. Un ejemplo típico de esta despreocupación productiva se da en el caso del miedo a los exámenes: si pienso que me estoy jugando la vida en cada evaluación, la ansiedad será tanta que bloqueará mis capacidades cognitivas y no obtendré una buena nota. Si cambio la dirección del pensamiento y me digo: <>, podría ocurrir que la ansiedad desapareciera y todo empezara a fluir mejor. En psicología, esta técnica se conoce como intención paradójica.

¿A quién no le ha pasado alguna vez? y, entonces, como por arte de magia, se nos muestra lo que tanto buscábamos.

y entonces llega la calma; y entonces es cuando ellos cambian su actitud hacia mí.; la mente descansa y Dios llega. Un maestro budista me dijo una vez: Haz la prueba, quítale importancia a los que te pasa, di y veras como lo que anhelas llega solo si somos pacientes y no desesperamos.